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La semana pasada nos sentamos con el equipo de operaciones para revisar cómo encarar los traslados de excavadoras de gran tonelaje entre Paysandú y las obras de la costa. No fue una reunión de rutina: teníamos tres máquinas esperando en el depósito y una ventana de clima que se cerraba rápido. Lo que salió de esa sesión fue una lista concreta de decisiones que hoy quiero compartir, porque muchas de ellas aplican a cualquier empresa que mueva maquinaria pesada en Uruguay.
El primer punto fue la ruta. No todas las carreteras soportan el peso de una excavadora de 70 toneladas, y aunque el GPS marca el camino más corto, la realidad es que hay que cruzar puentes con límites de carga y tramos de ripio que complican el remolque. Terminamos trazando dos alternativas: una por la ruta principal con peaje y otra por el interior, más larga pero con menos restricciones. La decisión no fue por distancia, sino por cuántas horas de conducción implicaba cada una y qué permisos necesitábamos pedir.
El segundo tema fue la coordinación con los sitios de destino. Aprendimos por las malas que llegar con una grúa de gran tonelaje a una obra sin avisar no funciona: el espacio de maniobra suele estar ocupado, el terreno no está compactado y nadie sabe quién recibe la máquina. Esta vez fijamos una ventana de llegada de dos horas y pedimos que el responsable de obra esté presente para revisar el estado del equipo antes de descargar. Parece obvio, pero es el tipo de detalle que evita discusiones después.
También hablamos de las cadenas y los puntos de amarre. Cada máquina tiene especificaciones distintas, y lo que sirve para una retroexcavadora no necesariamente sirve para una excavadora de orugas. Revisamos el inventario de eslingas y grilletes, marcamos los que estaban cerca del límite de uso y pedimos reemplazos antes de que se conviertan en un problema en medio de la ruta. La seguridad no es un eslogan: es saber qué equipo aguanta qué carga y cuándo retirarlo.
Lo más valioso de la sesión fue darnos cuenta de que la planificación no termina cuando el camión sale del depósito. Hay que tener un plan B para cada tramo, un contacto en cada obra y un registro claro de lo que se transportó. Si te interesa cómo llevamos esto a la práctica en los primeros días de operación, contamos la experiencia en el siguiente post. Y si preferís hablar directamente con nosotros sobre un traslado puntual, escribinos por el formulario de contacto.